La muerte de Makima, la antagonista más aterradora de Chainsaw Man, fue uno de los momentos más sorprendentes y esperados por los fanáticos de la serie. Durante gran parte de la historia, Makima parecía invencible, gracias a su contrato con el Primer Ministro japonés, lo que le otorgaba una protección casi absoluta contra cualquier tipo de daño. Además, su manipulación y control sobre los demás, especialmente sobre Denji, la convirtieron en una figura casi imposible de derrotar.

Sin embargo, la tan ansiada venganza de Denji llegó en un giro inesperado. Después de innumerables atrocidades cometidas por Makima, y de estar a su merced durante gran parte de la trama, el protagonista logra finalmente encontrar la manera de acabar con ella. Lo que parecía un enfrentamiento de fuerzas desiguales se convierte en una jugada maestra por parte de Denji, quien utiliza sus habilidades de manera astuta para eludir la protección de Makima y darle el golpe fatal que muchos esperaban.

No obstante, la historia de Makima no termina con su muerte. A pesar de ser eliminada de manera brutal, el Diablo de Control, como se esperaba de una entidad tan poderosa, tiene la capacidad de reencarnarse. Esta revelación sorprendió a los fans, pues la figura de Makima se mantuvo como una amenaza latente incluso después de su aparente final. ¿Cómo logró Denji matar a Makima, y qué implicaciones tuvo su reencarnación? Este artículo desvela los detalles de cómo todo esto ocurrió.

El contrato que priorizaba su supervivencia

Muerte Makima

El contrato que Makima hizo con el Primer Ministro japonés fue una de las razones por las cuales su supervivencia parecía asegurada, independientemente de los ataques que recibiera. Este contrato otorgaba a Makima una protección formidable: cualquier daño dirigido a ella se redirigiría hacia los ciudadanos japoneses, en forma de enfermedades y accidentes. De este modo, cada intento de asesinarla o herirla resultaba en consecuencias fatales para los inocentes, mientras que Makima salía ilesa. Este poder casi absoluto la hacía parecer invencible, ya que, incluso cuando fue disparada en la cabeza durante el arco de Katana Man, se recuperó rápidamente.

Este sistema perverso no solo demostraba el control que Makima tenía sobre la vida y la muerte, sino que también reflejaba la profunda perversidad de su personalidad. Cada vez que alguien intentaba atacarla, el sufrimiento y la muerte recaían sobre el pueblo japonés, lo que la hacía casi intocable, pero también la convertía en un objetivo odiado y temido.

Sin embargo, este contrato fue la clave para su eventual derrota. Aunque parecía una forma perfecta de asegurar su invulnerabilidad, Denji, con astucia y determinación, logró burlar esta protección. El cómo lo hizo fue una de las sorpresas más impactantes de Chainsaw Man, ya que Denji pudo eludir el contrato que había sido la base de su supervivencia y finalmente lograr lo que parecía imposible: matar a Makima.

La obsesión de Makima por el Demonio Motosierra fue su perdición

Desde el principio, Makima estaba obsesionada con Chainsaw Man, viéndolo no solo como una amenaza, sino como una herramienta para lograr sus propios objetivos. Quería poseerlo y usar su poder para borrar los demonios de la Guerra, el Hambre y la Muerte, creando un nuevo orden mundial. Esta obsesión la llevó a subestimar a Denji, quien estaba dispuesto a luchar por su libertad y por el futuro que deseaba.

A pesar de la protección que le brindaba su contrato con el Primer Ministro japonés, que redirigía cualquier daño hacia los ciudadanos inocentes, Denji logró burlar a Makima utilizando su astucia. Al darse cuenta de que Makima identificaba a las personas por su aroma, Denji aprovechó esta debilidad. Lo que él descubrió fue devastador: Makima solo podía reconocer el aroma de Pochita, el viejo compañero de Denji, y no el de él mismo. Esto permitió que Denji, en un giro inesperado, creara un falso Diablo de Motosierra utilizando una parte de Pochita para engañar a Makima y atraerla hacia él.

Una vez que Makima destruyó el falso Demonio, Denji aprovechó el momento en que bajó la guardia para atacarla. Al no reconocer su aroma, Makima nunca percibió la amenaza real. En un último acto de desesperación y amor, Denji utilizó la motosierra creada con la sangre de Power para destruir a Makima. Sin embargo, el verdadero giro radicó en que Denji, al canibalizarla, no cometió un acto de violencia, sino uno de amor. Esto fue lo que permitió finalmente su derrota: al no ser considerado un ataque, el contrato de Makima no podía redirigir el daño, asegurando su desaparición definitiva.

¿Cómo es que el Demonio del Control regresó en Chainsaw Man?

A pesar de que Denji logró erradicar a Makima al consumir su carne, el Demonio del Control no desapareció por completo. La razón detrás de esto radica en una característica clave de los demonios en Chainsaw Man: el poder de Chainsaw Man radica en la erradicación completa de los demonios que consume, eliminándolos de la existencia. Sin embargo, esto no se aplica a Makima, ya que Denji, al estar en su forma humana, no activó el poder completo de Chainsaw Man sobre ella. En lugar de erradicarla de la existencia, lo que ocurrió fue una reencarnación del Demonio del Control.

Este fenómeno ocurre porque, aunque Denji y Pochita comparten el mismo cuerpo, siguen siendo entidades separadas, lo que permite que el Demonio del Control, a pesar de la muerte de su forma anterior, pueda renacer. Makima, al ser consumida por Denji, se reencarnó en una nueva forma: Nayuta, una niña. Esta reencarnación creó un dilema para Denji, quien, aunque había odiado a Makima por su manipulación y los horrores que le hizo pasar, no podía deshacerse de la conexión emocional que aún sentía hacia ella.

Así pues, Denji decidió cuidar a Nayuta, tratando de darle un entorno más saludable para evitar que siguiera el mismo camino destructivo que Makima. Esta relación de hermano y hermana comenzó a desarrollarse, ofreciendo a Denji una oportunidad de redención, tanto para él como para Nayuta. Los fanáticos de Chainsaw Man también vieron en esta dinámica la posibilidad de que Denji, quien había perdido a casi todos sus seres queridos en la primera parte de la historia, finalmente pudiera tener una figura a su lado que lo apoyara, devolviéndole algo de lo que había perdido.